Ciudad Lineal

Más que un concepto urbanístico, un estilo de vida

La Ciudad Lineal en el Cine

24 mayo 2020 | Investigación | 2 Comentarios

Por David Miguel Sánchez Fernández y Ricardo Márquez Ruíz

Existen registros de escenas rodadas en la Ciudad Lineal desde los inicios del cine, lugar ideal por sus grandes espacios abiertos, sus grandes jardines y magnificas construcciones, calles despejadas de transeúntes y la instalación del primer estudio cinematográfico en la zona, propició aún más los rodajes en sus alrededores.

Los estudios cinematográficos de la CEA (Cinematográfica Española y Americana) ocuparían el antiguo Parque de Diversiones de la Ciudad Lineal venido a menos en los años 30, que fue transformado y adecuado al efecto.

A partir de 1933 el antiguo teatro se convertiría en el plató 1 de la compañía, y su maravilloso frontón en el plató 2 para lo que fue techado para poderlo aprovechar con tal fin.

Dio esto lugar a que en decenas de veces se arrendasen terrenos contiguos y caserones cercanos para rodar sus producciones que nos dejaron el recuerdo de la ciudad perdida.

Pero el primer registro del que tenemos constancia se realizó antes de la constitución de los estudios CEA.

La Ciudad Lineal en el Cine

24 mayo 2020 | Investigación | 2 Comentarios

Por David Miguel Sánchez Fernández

y Ricardo Márquez Ruíz

Existen registros de escenas rodadas en la Ciudad Lineal desde los inicios del cine, lugar ideal por sus grandes espacios abiertos, sus grandes jardines y magnificas construcciones, calles despejadas de transeúntes y la instalación del primer estudio cinematográfico en la zona, propició aún más los rodajes en sus alrededores.

Los estudios cinematográficos de la CEA (Cinematográfica Española y Americana) ocuparían el antiguo Parque de Diversiones de la Ciudad Lineal venido a menos en los años 30, que fue transformado y adecuado al efecto.

A partir de 1933 el antiguo teatro se convertiría en el plató 1 de la compañía, y su maravilloso frontón en el plató 2 para lo que fue techado para poderlo aprovechar con tal fin.

Dio esto lugar a que en decenas de veces se arrendasen terrenos contiguos y caserones cercanos para rodar sus producciones que nos dejaron el recuerdo de la ciudad perdida.

Pero el primer registro del que tenemos constancia se realizó antes de la constitución de los estudios CEA.

“El misterio de la Puerta del Sol” (1929)

En la conocida cinta “El Misterio de la Puerta del Sol” dirigida por Francisco Elias Riquelme y que pasó a los anales del cine por ser la primera cinta sonora española, aparecen varios fragmentos rodados en la Ciudad Lineal. El primero de ellos en una finca situada al final de la calle de Emilio Rubín, muy cerca de la calle posterior Oriental propiedad del propio Feliciano Manuel Vítores, de profesión contratista cinematográfico que eligió su propia casa para realizar la grabación de su película, convirtiéndola en la vivienda del director Edward S. Carawa donde los protagonistas iban a realizar un casting para un film.

Cabecera de la cinta donde se presenta a Feliciano Vitores como productor, y un fotograma de la entrada a la casa.

A la salida del rodaje ambos protagonistas se dirigen a tomar a un refrigerio al kiosco Principal, situado entre el parque de diversiones de la Ciudad Lineal el cual podemos apreciar a la izquierda de las imágenes y el famoso edificio Villa Rubín, propiedad de la familia Soria.

Dos fotogramas de la cinta en la que se ve parte de la catenaria del tranvía junto al parque de diversiones y la pequeña terraza que poseía el bar del kiosco principal donde los protagonistas descansan de un ajetreado día.

Aparecen varios exteriores en el resto de la cinta entre ellos cabe destacar un fotograma tomado desde la calle posterior oriental con los tejados reconocibles de edificios como la finca La Atalaya. Muy posiblemente este fotograma se tomara desde el propio chalet de Vitores.

Como detalle curioso decir que en la cinta aparecen personajes interpretados por vecinos de la zona, como el caso de Federico Kirkpatrick en el papel del sacerdote.

El alto en forma de picota y la alta chimenea correspondían a la finca «La Atalaya» situada en la calle de Arturo Soria c/v a Emilio Rubín.

 

“El misterio de la Puerta del Sol” (1929)

En la conocida cinta “El Misterio de la Puerta del Sol” dirigida por Francisco Elias Riquelme y que pasó a los anales del cine por ser la primera cinta sonora española, aparecen varios fragmentos rodados en la Ciudad Lineal. El primero de ellos en una finca situada al final de la calle de Emilio Rubín, muy cerca de la calle posterior Oriental propiedad del propio Feliciano Manuel Vítores, de profesión contratista cinematográfico que eligió su propia casa para realizar la grabación de su película, convirtiéndola en la vivienda del director Edward S. Carawa donde los protagonistas iban a realizar un casting para un film.

Cabecera de la cinta donde se presenta a Feliciano Vitores como productor, y un fotograma de la entrada a la casa.

A la salida del rodaje ambos protagonistas se dirigen a tomar a un refrigerio al kiosco Principal, situado entre el parque de diversiones de la Ciudad Lineal el cual podemos apreciar a la izquierda de las imágenes y el famoso edificio Villa Rubín, propiedad de la familia Soria.

Dos fotogramas de la cinta en la que se ve parte de la catenaria del tranvía junto al parque de diversiones y la pequeña terraza que poseía el bar del kiosco principal donde los protagonistas descansan de un ajetreado día.

Aparecen varios exteriores en el resto de la cinta entre ellos cabe destacar un fotograma tomado desde la calle posterior oriental con los tejados reconocibles de edificios como la finca La Atalaya. Muy posiblemente este fotograma se tomara desde el propio chalet de Vitores.

Como detalle curioso decir que en la cinta aparecen personajes interpretados por vecinos de la zona, como el caso de Federico Kirkpatrick en el papel del sacerdote.

El alto en forma de picota y la alta chimenea correspondían a la finca «La Atalaya» situada en la calle de Arturo Soria c/v a Hernandez Rubín.


“Canelita en rama” (1943)

En 1943 aparece una cinta producción de CEA titulada “Canelita en Rama” dirigida por Eduardo García Maroto e interpretada por la joven Juanita Reina en la que sería su primera película. Rodada en parte en los propios exteriores de los estudios y en uno de los edificios más importantes de la zona, Villa Fleta.

 

Los protagonistas abandonan Villa Fleta, y traspasan su maravillosa entrada hasta llegar a la suntuosa puerta de entrada a la finca para subirse a un coche que les espera y recorre la tranquila avenida sin asfaltar en dirección norte.

“Canelita en rama” (1943)

En 1943 aparece una cinta producción de CEA titulada “Canelita en Rama” dirigida por Eduardo García Maroto e interpretada por la joven Juanita Reina en la que sería su primera película. Rodada en parte en los propios exteriores de los estudios y en uno de los edificios más importantes de la zona, Villa Fleta.

Los protagonistas abandonan Villa Fleta, y traspasan su maravillosa entrada hasta llegar a la suntuosa puerta de entrada a la finca para subirse a un coche que les espera y recorre la tranquila avenida sin asfaltar en dirección norte.

“Cerca de la Ciudad” (1954)

En la cinta “Cerca de la Ciudad” del director Luis Lucia podemos contemplar en pleno esplendor la pequeña iglesia de San Juan Bautista junto al Cerro de la Cabaña y aunque no todos los exteriores se corresponden a ese lugar se puede apreciar el aparente estado de pobreza que existía en los márgenes del arroyo del Abroñigal.

Aparece en diversas ocasiones el exterior y el interior de la pequeña iglesia, tanto la nave como la sacristía y la casa del cura. Hay algunas tomas realizadas también en el interior de algunos edificios cercanos que no han sido ubicados.

La cinta cuenta con un reparto excepcional del que destacan sus dos protagonistas Alfonso Marsillach y Pepe Isbert.

 

En la cinta que esta rodada en gran parte en el interior de la pequeña iglesia se aprecia con todo lujo de detalles todos los rincones del recinto.

 

“Cerca de la Ciudad” (1954)

En la cinta “Cerca de la Ciudad” del director Luis Lucia podemos contemplar en pleno esplendor la pequeña iglesia de San Juan Bautista junto al Cerro de la Cabaña y aunque no todos los exteriores se corresponden a ese lugar se puede apreciar el aparente estado de pobreza que existía en los márgenes del arroyo del Abroñigal.

Aparece en diversas ocasiones el exterior y el interior de la pequeña iglesia, tanto la nave como la sacristía y la casa del cura. Hay algunas tomas realizadas también en el interior de algunos edificios cercanos que no han sido ubicados.

La cinta cuenta con un reparto excepcional del que destacan sus dos protagonistas Alfonso Marsillach y Pepe Isbert.

En la cinta que esta rodada en gran parte en el interior de la pequeña iglesia se aprecia con todo lujo de detalles todos los rincones del recinto.

 

“El fotogénico” (1957)

En esta película dirigida por Pedro Lazaga vemos a un joven Jose Luis Ozores que quiere convertirse en actor y viaja desde su pueblo hasta los estudios CEA para convertirse en un ídolo de masas. En la cinta se ve su llegada a los estudios, una charla con el portero y un paseo tranquilo y sereno por el interior de los jardines del complejo donde se va cruzando con toda clase de actores. Aparecen también los interiores de varios platós en pleno funcionamiento.

 

 

En la imagen aparecen un grupo de actores junto a la piscina que existía junto al antiguo teatro reconvertido en plató 1, En el centro de la imagen se ve el kiosco principal y al fondo a la derecha parte de Villa Rubín ya reconvertida en el Hogar de Auxilio Social Alto de los Leones.

 

“El fotogénico” (1957)

En esta película dirigida por Pedro Lazaga vemos a un joven Jose Luis Ozores que quiere convertirse en actor y viaja desde su pueblo hasta los estudios CEA para convertirse en un ídolo de masas. En la cinta se ve su llegada a los estudios, una charla con el portero y un paseo tranquilo y sereno por el interior de los jardines del complejo donde se va cruzando con toda clase de actores. Aparecen también los interiores de varios platós en pleno funcionamiento.

En la imagen aparecen un grupo de actores junto a la piscina que existía junto al antiguo teatro reconvertido en plató 1, En el centro de la imagen se ve el kiosco principal y al fondo a la derecha parte de Villa Rubín ya reconvertida en el Hogar de Auxilio Social Alto de los Leones.

 

“Se vende un tranvía” (1959)

Quedó en un capitulo piloto de lo que hubiese sido una serie llamada “Los pícaros” dirigida por Juan Sterlich y que no llegó a realizarse. En este primer capítulo de algo más de media hora aparecen los protagonistas de la historia sentados al pie de unos de los kioscos que poblaban la calle, muy posiblemente junto al puente de la CEA. El tranvía trascurre veloz y vibrante por una calle aun no asfaltada e irreconocible.

 

 

El antiguo y maltrecho tranvía corre veloz entre los frondosos árboles que rodean al tendido.

 

 

“Se vende un tranvía” (1959)

Quedó en un capitulo piloto de lo que hubiese sido una serie llamada “Los pícaros” dirigida por Juan Sterlich y que no llegó a realizarse. En este primer capítulo de algo más de media hora aparecen los protagonistas de la historia sentados al pie de unos de los kioscos que poblaban la calle, muy posiblemente junto al puente de la CEA. El tranvía trascurre veloz y vibrante por una calle aun no asfaltada e irreconocible.

El antiguo y maltrecho tranvía corre veloz entre los frondosos árboles que rodean al tendido.

 

 

“Los Golfos” (1960)

Se trata de una cinta que cuenta las peripecias de un grupo de amigos de clase baja que se mueven por los arrabales de Madrid. La cinta está rodada en gran parte en el barrio de Bilbao y en Pueblo Nuevo. Los chicos que tiene cierta afinidad con el toreo se deleitan en una capea en la antigua y desvencijada plaza de toros de la Ciudad Lineal y trapichean en las calles adyacentes.

 

La vieja plaza de toros de la Ciudad Lineal aun en uso dedicada a capeas y celebraciones vista desde lo más alto del tendido.

 

 

 

Un fotograma de la calle de Ramírez de Arellano donde se ven las antiguas dependencias de la fábrica de electricidad y almacén de materiales de la Ciudad Lineal que se encontraba junto al campo de futbol del Plus Ultra.

 

 

 

 

“Los Golfos” (1960)

Se trata de una cinta que cuenta las peripecias de un grupo de amigos de clase baja que se mueven por los arrabales de Madrid. La cinta está rodada en gran parte en el barrio de Bilbao y en Pueblo Nuevo. Los chicos que tiene cierta afinidad con el toreo se deleitan en una capea en la antigua y desvencijada plaza de toros de la Ciudad Lineal y trapichean en las calles adyacentes.

 

La vieja plaza de toros de la Ciudad Lineal aun en uso dedicada a capeas y celebraciones vista desde lo más alto del tendido.

Un fotograma de la calle de Ramírez de Arellano donde se ven las antiguas dependencias de la fábrica de electricidad y almacén de materiales de la Ciudad Lineal que se encontraba junto al campo de futbol del Plus Ultra. 

“El cochecito” (1960)

Los jardines de Villa Fleta aparecen nuevamente en la cinta de Marco Ferreli “El cochecito” interpretada magistralmente por José Isbert.

 

 

En el fotograma podemos apreciar uno de los paseos posteriores de Villa Fleta perfectamente conservados.

“El cochecito” (1960)

Los jardines de Villa Fleta aparecen nuevamente en la cinta de Marco Ferreli “El cochecito” interpretada magistralmente por José Isbert.

En el fotograma podemos apreciar uno de los paseos posteriores de Villa Fleta perfectamente conservados.

“091, Policía al habla” (1960)

José María Forqué dejó retratado en la cinta “091, Policía al habla” el verdadero espíritu de la noche madrileña en una de las salas de fiestas más importantes de la capital, la Piscina-Club Stella.

 

 

Varias escenas son rodadas en el interior de la piscina Stela

 

Panorámica de la zona del puente de la CEA

 

“091, Policía al habla” (1960)

José María Forqué dejó retratado en la cinta “091, Policía al habla” el verdadero espíritu de la noche madrileña en una de las salas de fiestas más importantes de la capital, la Piscina-Club Stella.

Varias escenas son rodadas en el interior de la piscina Stela

 

Panorámica de la zona del puente de la CEA

 

“El Marino de los puños de oro” (1968)

El director Rafael Gil ambientó esta comedia deportiva en torno a la figura de un joven marinero (Pedro Carrasco) aficionado al boxeo. Existen en la cinta muchas escenas rodadas en la Ciudad Lineal, principalmente en el cuartel de infantería de marina de la propia calle de Arturo Soria. Es por ello que aparecen en la película algunos exteriores de este y un pequeño bar que se situaba frente al cuartel denominado «La Marina».

 

 

 

Dos de los personajes de la película charlan a las puertas del cuartel, se ve una panorámica de la calle de Arturo Soria despoblada y tranquila, nada parecido a la actualidad.

Entrada al bar de la Marina que poseía una gran terraza y que era parada habitual de militares.

 

“El Marino de los puños de oro” (1968)

El director Rafael Gil ambientó esta comedia deportiva en torno a la figura de un joven marinero (Pedro Carrasco) aficionado al boxeo. Existen en la cinta muchas escenas rodadas en la Ciudad Lineal, principalmente en el cuartel de infantería de marina de la propia calle de Arturo Soria. Es por ello que aparecen en la película algunos exteriores de este y un pequeño bar que se situaba frente al cuartel denominado «La Marina».

Dos de los personajes de la película charlan a las puertas del cuartel, se ve una panorámica de la calle de Arturo Soria despoblada y tranquila, nada parecido a la actualidad.

Entrada al bar de la Marina que poseía una gran terraza y que era parada habitual de militares.

 

“Mónica Stop” (1969)

Pero sin duda alguna la película que servirá como referente para perpetuar la imagen de «Villa Fleta» fue “Mónica Stop”, dirigida por Luis María Delgado. El film protagonizado por la que se proyectaba fuese una nueva niña prodigio estaba protagonizada por Mónica Saugranes (María de los Ángeles Bello Fernández) y un gran reparto, Manuel Dicenta, Florinda Chico, José Luis Coll, Luis Sánchez Pollack, y Álvaro de Luna entre otros, a pesar de ello la película paso a la historia sin más pena ni gloria.

Fue rodada en su mayor parte en la finca Villa Fleta. En ella podemos contemplar a todo color algunas de las dependencias de la casa y parte del jardín. Sin duda alguna no tiene desperdicio para los amantes de la Ciudad Lineal, a pesar de que el argumento de la cinta es muy pobre.


 

Dos fotogramas de la película en los que se ve la fachada principal de Villa Fleta, desgastada pero aún radiante. Su cuidado jardín y su silueta seguían destacando en una ciudad que se iba desvaneciendo poco a poco.

 

 

Mónica la protagonista sacudiendo el polvo a una alfombra en la azotea de la fachada principal de Villa Fleta. Véanse detalles como las piezas de colores del tejado de la casa, o los detalles de forja de las barandillas.

Dos de los protagonistas se dirigen con un tercero hacia la puerta de la finca Villa Fleta. Observamos al igual que en “Canelita en Rama” detalles del suelo de cantos rodados que decoraban la entrada a la casa.

 

Fotograma en el que vemos una de las escalinatas laterales de la casa y la escalera de servicio lateral.

 

Cocina de la casa de servicio instalada en la planta sótano de la vivienda, al parecer la casa contaba con diferentes viviendas en el mismo edificio.

 

 

Dos fotogramas más del gran vestíbulo principal de la casa, en uno de ellos la escalera principal apostada en uno de los laterales del edificio.

 

 

Otro aspecto del amplio vestíbulo principal donde tiempo atrás estuvo la escalera imperial. En ese mismo lugar estuvo el piano de cola donde el tenor Miguel Fleta ensayaba junto con su amigo y vecino el maestro José Anglada.

 

 

El maravilloso comedor de Villa Fleta, dispuesto para una cena.

Una de las amplias ventanas con vidriera de la casa, lugar donde cincuenta años atrás Miguel Fleta deleitó a los vecinos con sus cantos.

Un aspecto de las casitas de ladrillo construida con todo lujo de detalles para los animales, gallinas, conejos, palomas, y que se encontrada en la parte posterior más baja de la finca.

“Mónica Stop” (1969)

Pero sin duda alguna la película que servirá como referente para perpetuar la imagen de «Villa Fleta» fue “Mónica Stop”, dirigida por Luis María Delgado. El film protagonizado por la que se proyectaba fuese una nueva niña prodigio estaba protagonizada por Mónica Saugranes (María de los Ángeles Bello Fernández) y un gran reparto, Manuel Dicenta, Florinda Chico, José Luis Coll, Luis Sánchez Pollack, y Álvaro de Luna entre otros, a pesar de ello la película paso a la historia sin más pena ni gloria.

Fue rodada en su mayor parte en la finca Villa Fleta. En ella podemos contemplar a todo color algunas de las dependencias de la casa y parte del jardín. Sin duda alguna no tiene desperdicio para los amantes de la Ciudad Lineal, a pesar de que el argumento de la cinta es muy pobre.

Dos fotogramas de la película en los que se ve la fachada principal de Villa Fleta, desgastada pero aún radiante. Su cuidado jardín y su silueta seguían destacando en una ciudad que se iba desvaneciendo poco a poco.

Mónica la protagonista sacudiendo el polvo a una alfombra en la azotea de la fachada principal de Villa Fleta. Véanse detalles como las piezas de colores del tejado de la casa, o los detalles de forja de las barandillas.

Dos de los protagonistas se dirigen con un tercero hacia la puerta de la finca Villa Fleta. Observamos al igual que en “Canelita en Rama” detalles del suelo de cantos rodados que decoraban la entrada a la casa.

 

Fotograma en el que vemos una de las escalinatas laterales de la casa y la escalera de servicio lateral.

 

Cocina de la casa de servicio instalada en la planta sótano de la vivienda, al parecer la casa contaba con diferentes viviendas en el mismo edificio.

 

Dos fotogramas más del gran vestíbulo principal de la casa, en uno de ellos la escalera principal apostada en uno de los laterales del edificio.

 

Otro aspecto del amplio vestíbulo principal donde tiempo atrás estuvo la escalera imperial. En ese mismo lugar estuvo el piano de cola donde el tenor Miguel Fleta ensayaba junto con su amigo y vecino el maestro José Anglada.

 

El maravilloso comedor de Villa Fleta, dispuesto para una cena.

Una de las amplias ventanas con vidriera de la casa, lugar donde cincuenta años atrás Miguel Fleta deleitó a los vecinos con sus cantos.

Un aspecto de las casitas de ladrillo construida con todo lujo de detalles para los animales, gallinas, conejos, palomas, y que se encontrada en la parte posterior más baja de la finca.

“Un, dos, tres, al escondite inglés” (1969)

Para muchos una película de culto la que Ivan Zulueta dirigío en 1969, y que estaba protagonizada por los grupos musicales de moda en el momento y grandes actores como José Luis Borau, Antonio Drove, Carlos Garrido, María Isbert, Mercedes Juste, Ramón Pons, Patty Shepard, Judy Stephen, Tina Sáinz y José María Íñigo.

En la cinta cargada de clips musicales aparece nuevamente el kiosco principal en cuyas puertas juegan los protagonistas al escondite inglés. Se muestra la realidad del lugar un edificio decrepito en medio de un tráfico desorganizado. Pocos años después el edificio sería derribado para dejar espacio a la nueva configuración de la calle.

Una de las protagonista de la cinta recita la frase “ 1,2,3 al escondite ingles” en la desvencijada terraza donde los comediantes de “El misterio de la Puerta del Sol” tomaron un refrigerio hace más de 50 años.

El lado norte del kiosco principal, opuesto a la terraza del bar donde se encontraba el economato y estanco. Vemos la destartalada escalerita que condujo en otro tiempo a la azotea donde se instalaban sillas y mesas para respirar el fresco aire de la zona.

 

El lateral oeste del kiosco junto al que vemos pasar un tranvía Fiat PCC con la numeración nº 70, Plaza Castilla-San Blas.

“Un, dos, tres, al escondite inglés” (1969)

Para muchos una película de culto la que Ivan Zulueta dirigío en 1969, y que estaba protagonizada por los grupos musicales de moda en el momento y grandes actores como José Luis Borau, Antonio Drove, Carlos Garrido, María Isbert, Mercedes Juste, Ramón Pons, Patty Shepard, Judy Stephen, Tina Sáinz y José María Íñigo.

En la cinta cargada de clips musicales aparece nuevamente el kiosco principal en cuyas puertas juegan los protagonistas al escondite inglés. Se muestra la realidad del lugar un edificio decrepito en medio de un tráfico desorganizado. Pocos años después el edificio sería derribado para dejar espacio a la nueva configuración de la calle.

Una de las protagonista de la cinta recita la frase “ 1,2,3 al escondite ingles” en la desvencijada terraza donde los comediantes de “El misterio de la Puerta del Sol” tomaron un refrigerio hace más de 50 años.

El lateral oeste del kiosco junto al que vemos pasar un tranvía Fiat PCC con la numeración nº 70, Plaza Castilla-San Blas.

El lado norte del kiosco principal, opuesto a la terraza del bar donde se encontraba el economato y estanco. Vemos la destartalada escalerita que condujo en otro tiempo a la azotea donde se instalaban sillas y mesas para respirar el fresco aire de la zona.

 

“Los pájaros de Baden-Baden” (1975)

En esta cinta dirigida por Mario Camus a mediados de los 70 aparecen diferentes escenas rodadas en la calle, es de especial relevancia una conversación en un vehiculo descapotable desde donde se ve gran parte de la calle Arturo Soria.

“Los pájaros de Baden-Baden” (1975)

En esta cinta dirigida por Mario Camus a mediados de los 70 aparecen diferentes escenas rodadas en la calle, es de especial relevancia una conversación en un vehiculo descapotable desde donde se ve gran parte de la calle Arturo Soria.

“Mi primer pecado” (1977)

Manuel Summers dirigió esta película que se desarrolla en gran parte en la Ciudad Lineal, aparecen varias calles por las que transcurre la trama y en las que aún se observan gran número de las tapias de los antiguos chalets, pero destaca principalmente de nuevo la iglesia de San Juan Bautista donde uno de los jóvenes protagonistas ejerce de monaguillo y se refugia junto con sus compañeros de batallas.

Un aspecto aun despoblado de las cercanías de la pequeña iglesia de San Juan Bautista en la escena inicial de la cinta.

“Mi primer pecado” (1977)

Manuel Summers dirigió esta película que se desarrolla en gran parte en la Ciudad Lineal, aparecen varias calles por las que transcurre la trama y en las que aún se observan gran número de las tapias de los antiguos chalets, pero destaca principalmente de nuevo la iglesia de San Juan Bautista donde uno de los jóvenes protagonistas ejerce de monaguillo y se refugia junto con sus compañeros de batallas.

Un aspecto aun despoblado de las cercanías de la pequeña iglesia de San Juan Bautista en la escena inicial de la cinta.

“Las truchas” (1978)

José Luis García Sánchez realizó esta película íntegramente en un restaurante de las afueras de Madrid donde buen número de comensales se reúnen para comer un banquete de truchas cocinadas en todas sus modalidades. El restaurante en concreto es la sala de fiestas Villa Rosa, también conocida como «Villa Eloisa», «Villa Homs» actual junta municipal del distrito de Hortaleza. El descontrol es total en todo el transcurso de la cinta que fue premiada con el Oso de Oro del festival de Berlín de 1978.

La entrada a la sala de fiestas Villa Rosa convertida en el restaurante Baden-Baden en la carretera de Canillas.

Uno de los fotogramas de la cinta en el que un grupo charla a los pies de la escalera principal de la casa.

Escena final de la película en la que se ve el detalle de la puerta de entra principal.

“Las truchas” (1978)

José Luis García Sánchez realizó esta película íntegramente en un restaurante de las afueras de Madrid donde buen número de comensales se reúnen para comer un banquete de truchas cocinadas en todas sus modalidades. El restaurante en concreto es la sala de fiestas Villa Rosa, también conocida como «Villa Eloisa», «Villa Homs» actual junta municipal del distrito de Hortaleza. El descontrol es total en todo el transcurso de la cinta que fue premiada con el Oso de Oro del festival de Berlín de 1978.

La entrada a la sala de fiestas Villa Rosa convertida en el restaurante Baden-Baden en la carretera de Canillas.

Uno de los fotogramas de la cinta en el que un grupo charla a los pies de la escalera principal de la casa.

Escena final de la película en la que se ve el detalle de la puerta de entra principal.

“Sentados al borde de la mañana con los pies colgando” (1978)

Se trata de otra cinta rodada prácticamente en su totalidad en otra antigua vivienda de la Ciudad Lineal. El director José Antonio Betancor eligió Villa Elisa, un maltrecho inmueble en la calle de Juan Pérez Zúñiga con mucha historia y que se vio reconvertido en plató improvisado.

Al inicio de la película aparecen varios edificios en ruinas cercanos a la vivienda y que hemos logrado identificar.

El protagonista de la cinta Miguel Bosé corría al amanecer por la zona y a su paso nos iba dejando ver lo que le rodeaba, muchos edificios abandonados y en ruinas.

Este edificio que vemos en un estado ruinoso ocupo el solar en esquina entre las calles de Amara nº 2 con vuelta a Agastia nº28.

 

Este otro inmueble también en estado de ruina ocupaba el actual nº 3 de la calle Amara y es muy recordado por los vecinos de la zona por su especial fisonomía.

 

El edificio en el que transcurre la película es Villa Elisa y se ubicaba en el actual nº 28 de la calle de Juan Pérez Zúñiga.

Era una construcción tenía un edificio gemelo en otro punto de la urbanización, y que aun sigue en pie en la calle de Vizconde de los Asilos nº 5.

 

Un detalle de la entrada de Villa Elisa en el que se ve a dos de los protagonistas discutiendo en el gran porche de entrada que precedía a la casa.

 

Sin duda alguna existen decenas de cintas más que fueron rodadas en la Ciudad lineal y sus calles cercanas, incluso hasta la actualidad. Sirva este pequeño recorrido por algunas de ellas para recordar a la ciudad perdida.

Autores:

David Miguel Sánchez Fernández y Ricardo Márquez Ruíz.

“Sentados al borde de la mañana con los pies colgando” (1978)

Se trata de otra cinta rodada prácticamente en su totalidad en otra antigua vivienda de la Ciudad Lineal. El director José Antonio Betancor eligió Villa Elisa, un maltrecho inmueble en la calle de Juan Pérez Zúñiga con mucha historia y que se vio reconvertido en plató improvisado.

Al inicio de la película aparecen varios edificios en ruinas cercanos a la vivienda y que hemos logrado identificar.

El protagonista de la cinta, Miguel Bosé, corría al amanecer por la zona y a su paso nos iba dejando ver lo que le rodeaba, muchos edificios abandonados y en ruinas.

Este edificio que vemos en un estado ruinoso ocupo el solar en esquina entre las calles de Amara nº 2 con vuelta a Agastia nº28.

Este otro inmueble también en estado de ruina ocupaba el actual nº 3 de la calle Amara y es muy recordado por los vecinos de la zona por su especial fisonomía.

El edificio en el que transcurre la película es Villa Elisa y se ubicaba en el actual nº 28 de la calle de Juan Pérez Zúñiga.

Era una construcción tenía un edificio gemelo en otro punto de la urbanización, y que aun sigue en pie en la calle de Vizconde de los Asilos nº 5.

Un detalle de la entrada de Villa Elisa en el que se ve a dos de los protagonistas discutiendo en el gran porche de entrada que precedía a la casa.

Sin duda alguna existen decenas de cintas más que fueron rodadas en la Ciudad lineal y sus calles cercanas, incluso hasta la actualidad. Sirva este pequeño recorrido por algunas de ellas para recordar a la ciudad perdida.

Autores:

David Miguel Sánchez Fernández
y Ricardo Márquez Ruíz.

 

La puesta en común de David y Ricardo ha dado como fruto este artículo que por primera vez muestra la Ciudad Lineal inmortalizada en el cine. Gracias al celuloide podemos ver al menos fragmentos de algunas de las Villas de la Ciudad Lineal, o los tranvías y después autobuses que hoy ya no existen.

David Miguel Sánchez Fernández

Este artículo conjuga dos de sus grandes pasiones; el Cine y La Ciudad Lineal. Nos permitimos destacar dos de sus libros: «Cines de Madrid» y «Cines de Barrio» además de su ya conocido «Un paseo por la Ciudad Lineal».

Ricardo Márquez Ruíz

Escritor e investigador de prestigio de la historia de los barrios de Madrid, también con varios libros en su haber: «Moratalaz: De dehesa a distrito»; «Canillas» y «San Blas».  Los que le conocemos, sabemos lo preciso que es, la exactitud de sus datos hace que sus investigaciones le conviertan en un referente en este campo.