Ciudad Lineal

Más que un concepto urbanístico, un estilo de vida

Ciudad Jardín VS Ciudad Lineal

4 abril 2020 | El Proyecto | 2 Comentarios

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Artículo de:

Cristina Keller Ledesma-Ramos

Cristina Keller se dedica desde hace ya casi dos décadas al área de la comunicación, publicidad y marketing. Compatibiliza su actividad con otras responsabilidades, entre ellas el desarrollo de este apasionante proyecto.

Ángel Muñoz, redactor jefe de la Revista La Ciudad Lineal, presenta y defiende a partir del número 558 publicado el 30 mayo de 1914, esta comparación ordenada entre los dos modelos de ciudad que coexistieron y rivalizaron a principios del Siglo XX.

Importante documento que sintetiza lo que Hilarión González del Castillo, Cónsul de España divulgó desde hacía muchos años atrás y que fue publicando al tiempo que reivindicando la necesidad de considerar la Ciudad Lineal bien de utilidad pública.

La necesidad de hacer justo reconocimiento a la Ciudad Lineal como invento español se intensifica a partir del «Primer congreso internacional del arte de construir ciudades» – Celebrado en Gante en agosto de 1913. A partir de este momento Arturo Soria y todos los integrantes de la Compañía Madrileña de Urbanización centran sus esfuerzos en diferenciar claramente la Ciudad Lineal de la Ciudad Jardín y en demostrar su clara superioridad, sobre todo en el planteamiento de la locomoción como una necesidad evidente en las ciudades del futuro.

 

«En tanto la locomoción terrestre no encuentre expresión más perfecta que la de las vías férreas con tracción eléctrica, las ciudades lineales derivadas de este progreso de la locomoción serán el modo de vivir más higiénico y mejor desde todos los puntos de vista de la civilización.»

COMPARACIÓN ENTRE LAS CIUDADES JARDINES Y LAS CIUDADES LINEALES

Deseamos que los espíritus justos e imparciales que examinen, libre de todo prejuicio, ambas invenciones, reconozcan la superioridad teórica y las mayores ventajas prácticas de la invención española.

LA CIUDAD-JARDÍN

Es invención inglesa de Mr. Ebenezer Howard, expuesta en 1898 en la obra To-Morrow. Tiene a su favor, por lo tanto, el crédito, el dinero y la fuerza de su nación, con el auxilio que mutuamente se prestan, por regla general, los ingleses.

LA CIUDAD LINEAL

Es invención española de D. Arturo Soria y Mata expuesta 16 años antes, 1882, en el periódico madrileño El Progreso. Tiene en contra suya, por lo tanto, el descrédito, en gran parte injusto, que sufre España por sus faltas y por sus méritos en los pasados siglos. También tiene en contra suya la desunión frecuente, por regla general, entre españoles.

Desde 1893 ha sido objeto de una activa propaganda en España por medio de folletos, de conferencias y de la Prensa, La escritura social de la Compañía Madrileña de Urbanización fundadora de la primera Ciudad Lineal, fue otorgada en 3 de marzo de 1894. 

Para aquilatar el mérito y el alcance de esta invención inglesa empecemos por consignar que la denominación es poco expresiva y no muy clara. El sustantivo ciudad no indica absolutamente nada acerca de su forma, ni de su extensión, ni de ninguno de los caracteres que pueda tener.

El aditamento de jardín, añade tan sólo la idea vaga de la necesidad o de la conveniencia de que los ciudadanos tengan afición a los árboles, a, las plantas y a las flores, y de que como consecuencia de esta afición haya un jardín para toda la ciudad 0 un jardín para cada casa o ambas cosas a la vez.

De lo esencial, del plan arquitectónico a que haya de obedecer la construcción de la ciudad, ni una palabra; o porque no hay plan de urbanización en las ciudades-jardines o porque se sobreentiende que no hay otro medio de construir ciudades que el ya conocido sin más variante que la de aumentar el número de plantas y de flores que de ordinario hay en todas las ciudades conocidas, a las cuales tampoco se les puede excluir de la denominación de ciudades-jardines.

 

Una sección de la «Garden City»

Nuestra denominación de Ciudad Lineal, además de llevar implícitamente contenida la de ciudad-jardín, es más clara, y expresa con el adjetivo lineal todo el plan arquitectónico de la urbe.

La denominación de ciudad-jardín es deficiente, la de ciudad-bosque sería más completa porque el árbol es parte más importante de la vivienda que la flor del jardín.

La Ciudad Lineal es, en primer término, ciudad-bosque, después ciudad-jardín y sobre todo, en su forma lineal abarca y resuelve todos los problemas de la urbanización, es la ciudad por excelencia. Su importancia depende del número de vías férreas y de las distintas velocidades de los vehículos que las recorran, factores ambos proporcionales a la importancia de las ciudades puntos que haya de enlazar.

Por ejemplo: una ciudad lineal que enlace a París y Berlín, a París y Burdeos o a Berlín con Viena, necesitaría una calle principal de cien metros de anchura cuando menos, con una vía doble para velocidades de 200 kilómetros por hora; otra vía doble para velocidades de 100 kilómetros y otras dos vías dobles para las velocidades corrientes de los tranvías.

Una ciudad lineal que enlace dos poblaciones de 10.000 habitantes, tendría suficiente con una calle principal de 40 metros de anchura y una sola vía doble para velocidades menores de 50 kilómetros por hora.

Plano de accesos a La Ciudad Lineal, 1930

El trazado de las ciudades-jardines obedece al capricho del autor, no sujeto a reglas preestablecidas.

El trazado de las ciudades lineales obedece a principios filosóficos y científicos. Es consecuencia lógica de las teorías del inglés Darwin y del alemán Hegel. En tal sentido La Ciudad Lineal es invención inglesa y alemana por su origen filosófico y española por su autor.

Las ciudades-jardines son formas intermedias entre las ciudades puntos de viviendas aglomeradas y las ciudades lineales de viviendas separadas.

Las ciudades-jardines son formas provisionales e imperfectas para pequeñas porciones especiales de la tierra.

Teoría de la Ciudad Jardín según Howard.

Las ciudades lineales son formas definitivas y perfectas para toda la superficie terrestre.

Primera barriada de la Ciudad Lineal.

Al trazar el plano de una ciudad-jardín, se prescinde de las vías férreas, pero instintivamente se procura ponerle en contacto con una estación de ferrocarril.

Ruislip Manor, antes y despues del proyecto de Ciudad Jardin.

En el plano de una ciudad lineal, se empieza por trazar el ferrocarril-tranvía. Paralelamente a la vía férrea doble, eje y columna vertebral de la ciudad, se traza la calle principal y perpendicularmente a ésta las calles transversales.

Ciudad Lineal, desarrollo vertebrado por la línea ferrea adaptandose al terreno.

La ciudad-jardín, se aplica hoy como barriada obrera dependiente de una fábrica, como suburbio de una ciudad y como pequeña ciudad nueva de mejores condiciones higiénicas y estéticas que las corrientes.

La ciudad-jardín es un movimiento instintivo, inconsciente, hacia la arquitectura racional de las ciudades. No es el resultado del estudio previo darwiniano y hegeliano de !a evolución de la forma de las ciudades, evolución paralela a la de las demás formas de la Naturaleza y singularmente de los inventos del hombre.

 

La Ciudad Lineal, abarca en toda su integridad todos los problemas de la arquitectura racional de las ciudades y servirá por lo tanto:

a) Para la colonización de campos abandonados o mal cultivados, y de cotos señoriales.

b) Para la colonización y la civilización de naciones atrasadas o nuevas

c) Para la más justa repartición de la tierra.

d) Como suburbios de las ciudades actuales.

e) Como nuevas ciudades líneas de enlace de las ciudades puntos hoy existentes, que trazarán sobre la superficie terrestre una inmensa triangulación fecundísima promovedora de toda clase de bienes morales, intelectuales y materiales.

Plano de barriada de Ruislip Manor, Inglaterra.

Plano de distribución y aplicación del terreno en La Ciudad Lineal.

En la ciudad-jardín, el problema de la locomoción es lo último.

En La Ciudad Lineal, el problema de la locomoción es lo primero y principal.

En la ciudad-jardín, la suma de los tiempos invertidos para ir de cada casa a todas las demás es mayor que en La Ciudad Lineal.

En La Ciudad Lineal, la suma de los tiempos invertidos en ir de cada casa a todas las demás, es un mínimum. Por eso es más perfecta.

En las ciudades jardín el viajero recorre a pie, por término medio, más de 300 metros desde la casa al ferrocarril.

En La Ciudad Lineal en construcción adelantada en los alrededores de Madrid, el viajero para ir desde el ferrocarril-tranvía hasta su casa recorre a pie por término medio 80 metros a lo sumo.

Esta diferencia en tiempo, en trabajo y en dinero multiplicada por todos los días del año y por todas las circunstancias de la vida, establece una superioridad inmensa de La Ciudad Lineal sobre la ciudad-jardín.

En la ciudad-jardín la vida de la civilización y la vida campestre no se armonizan por completo.

 

En La Ciudad Lineal la vida urbana con todos los refinamientos y las comodidades de la civilización, es perfectamente compatible con la vida del campo higiénica e inspirada en la naturaleza.

El primer establecimiento y la explotación de los servicios municipales cuestan mucho en las ciudades-jardines de calles estrechas y tortuosas.

El primer establecimiento y la explotación de los servicios principales se hacen con más baratura en las ciudades lineales por ser sus calles anchas y rectas.

La ciudad-jardín resuelve en parte uno solo de los problemas edilicios: el de la separación de las viviendas entre sí; pero imperfectamente puesto que admite los grupos de dos, de cuatro y de más casas juntas.

Grupos de casas en Bournville, Inglaterra.

La Ciudad Lineal resuelve mejor este problema al no admitir grupos de dos o más casas juntas, sino casas completamente separadas unas de otras. Al propio tiempo resuelve con el problema de la locomoción todos los demás problemas edilicios.

Casita unifamiliar con huerto y jardín en La Ciudad Lineal.

El error capital de las ciudades jardines consiste en olvidar que todas las ciudades actuales, grandes y pequeñas, han sido en sus comienzos ciudades jardines y que todas han crecido y crecerán devorando los ladrillos a los árboles y a las flores, apiñándose las casas alrededor del punto central más importante de la ciudad por lo cual procede clasificarlas como ciudades puntos en contraposición de la moderna invención española de la arquitectura racional de las ciudades lineales. Las ciudades jardines por la razón natural de su error de origen se convertirán al cabo de algunos años, contra el deseo del inventor Howard y de sus partidarios, en ciudades aglomeradas o ciudades puntos como las actuales.

Las ciudades lineales serán ciudades de forma inalterable o definitiva, precisamente porque consideran el problema de la locomoción como el fundamental y primero de todos los problemas edilicios y limitan la superficie edificable a la quinta parte del terreno de la finca.

En las ciudades-jardines, como en todas las ciudades actuales grandes y pequeñas, hay un punto céntrico preferente en el cual el precio del terreno alcanza el máximo valor. Por esto las llamamos ciudades puntos. El valor del terreno, a partir de dicho punto, decrece según curvas concéntricas sensiblemente paralelas hasta el final de los suburbios.

Plano general de Milanino (Italia), y proyecto de la primera barriada comenzada a construirse como Ciudad Jardín.

En las ciudades lineales del provenir el valor máximo del terreno estará, no en un punto, sino en las líneas de fachada a la calle principal determinada por la vía férrea central.

El precio del terreno decrecerá rápidamente a partir de la vía férrea según líneas paralelas a ella.

Plano general de Milanino (Italia) transformado en Ciudad Lineal.

Las ciudades-jardines siembran odios al pretender que beneficien sólo a las clases más afortunadas:

a) Excluyendo a los obreros en unas.

b) Sujetándoles al servicio de fábricas en otras, aun cuando se procure su felicidad con toda suerte de atenciones.

c) Prohibiéndoles llegar a ser propietarios de la tierra por no permitirles más que el inquilinato de las fincas o por las reglas de la construcción y de la explotación de la ciudad-jardín.

Las ciudades lineales siembran amores. Inspiradas en sentimientos altruistas, verdaderamente cristianos, de fraternidad y de previsión, benefician a todas las clases sociales y a las clases obreras especialmente con el beneficio inapreciable de una completa libertad unida a la posesión de un pedazo de tierra.

Resumen:

La Ciudad Lineal es o, cuando menos, nos lo parece, una forma de ciudad superior a la de la ciudad-jardín. ¿Habrá otras formas de ciudades superiores a la de La Ciudad Lineal? Es posible; las que se deriven de los progresos conocidos y desconocidos de la locomoción que son los que determinan la forma de las ciudades.

Los progresos de la locomoción por mar han determinado el aflujo de una parte numerosa de los habitantes del globo hacia las costas, en los puntos más propicios de la curva de nivel trazada por el mar. Por este lado no parecen probables nuevas formas.

De la locomoción por el aire se deducen desde luego mejoras y comodidades para la vivienda aislada. No parecen probables nuevas formas para las viviendas agrupadas en forma de ciudades.

 

De la locomoción automovilista quizá se deriven en lo porvenir nuevas formas de ciudades. Hoy por hoy lo más probable es que sirva de instrumento eficaz de propagación de las ciudades lineales, sólo para gentes ricas, convirtiendo a las actuales carreteras y a las que en lo venidero se construyan, en calles principales de ciudades lineales, en las que las vías férreas son reemplazadas por automóviles, sistema de locomoción que si es caro en su explotación tiene la ventaja de ser más barato de instalar que un ferrocarril-tranvía.

Pero en tanto la locomoción terrestre no encuentre expresión más perfecta que la de las vías férreas con tracción eléctrica, por la baratura, por la comodidad, por la seguridad personal y por el buen servicio, rápido y frecuente en el transporte de grandes masas de viajeros y de mercancías, las ciudades lineales derivadas de este progreso de la locomoción, serán el modo de vivir más higiénico y mejor desde todos los puntos de vista de la civilización.

Ángel Muñoz