Arturo Soria

Del inventor al urbanista

Su majestad el planeta

por | 22 abril 2020 | Artículos | 0 Comentarios

Estos dos textos hermanos, con casi cuatro años de diferencia entre sí, nos relatan las preocupaciones que ya existían en torno al hogar de toda vida conocida, nuestro planeta. La Madre Tierra de vez en cuando se revela y nos obliga a retar a nuestro ingenio y a nosotros mismos como especie para sobrevivir. Es entonces, cuando activamos ese mecanismo colectivo para solucionar problemas globales, en ese paso está escrita nuestra evolución.

En el plano sociológico de una forma velada, se extrae una crítica hacia el comportamiento del ser humano, de naturaleza en exceso confiado e ingenuo, que aún teniendo conocimiento de lo que acontece en otras partes del mundo no intenta poner remedio hasta que lo padece en sus propias carnes.

Las semejanzas entre lo que describió Arturo Soria en 1902 y en 1906 con la situación que estamos viviendo estos días son bastante evidentes. Inimaginable para todos nosotros hace unos meses, el mundo entero sin actividad, confinado por un virus letal que se ha propagado a gran velocidad sin que podamos evitar sentir el miedo o la incertidumbre. Con el único escondite de nuestro hogar y la esperanza de que desaparezca de la misma forma en que llegó.

Nos habla de desastres naturales como terremotos, volcanes en erupción, cambio climático y lluvia de estrellas que nos pillan siempre desprevenidos. Plantea preguntas teóricas de las que se deduce que tenía conocimiento de los últimos hallazgos científicos de su tiempo en el campo de la astronomía. Por citar un ejemplo, en el nº 533 (1912) de la Revista La Ciudad Lineal reproducen un texto del astrónomo francés Camille Flammarion: «Los misterios de la creación».

Luce su faceta publicista, aprovechando la ocasión para destacar la seguridad que brinda vivir en Madrid y más aún en la Ciudad Lineal por su morfología.

Finaliza con la mirada visionaria que recuerda a la ciencia ficción de su admirado Julio Verne, señalando la posibilidad de que existan otras formas de vida inteligente que incluso ya están recorriendo el universo.

Su majestad el planeta

La Ciudad Lineal

«Revista de higiene, agricultura, ingeniería y Urbanización»

Nº131

30 de Junio 1902

Autor: Arturo Soria y Mata

Continúa enfermo; cosa de gravedad debe de ser, si no en el sentido médico, en el newtoniano.

El granito de la Martinica es de poca importancia (para los que vivimos lejos); la Solfatara no nos molesta con sus vapores de azufre; los calambres o sacudidas nerviosas que se han sentido en varios puntos del globo ya inspiran alguna inquietud.

El ritmo tan marcado de alternativas de buen y mal tiempo con frío impropio de la estación, quizá obedezca a grandes emisiones de gases que perturben periódicamente el equilibrio atmosférico.

¿Qué será?

¿Resurgirá la Atlántida del fondo del mar entre Europa y América y nos tocará a nosotros, los europeos, hundirnos poco a poco o de repente?

Que algo le duele al planeta es indudable, y como a todos nos mantiene y sustenta, a todos nos importa su salud.

Si la marea interior de fuego sufre en estos momentos alguna perturbación, quizá indique que hay una masa desconocida que al aproximarse a nosotros o nosotros a ella, produce la perturbación.

Pudiera ser que el sistema solar, con todos sus planetas, atravesase una región en que haya alguno o varios soles apagados o planetas de nuestros sistemas, causantes de estas perturbaciones.

También pudiera ser que el anillo de materiales cósmicos; al que nos acercamos del 8 al 12 de agosto y produce las lluvias de estrellas, más o menos abundantes, según que la órbita terrestre pase más o menos cerca del centro de tal anillo o masa de piedras sueltas, que no sabemos de dónde vienen ni a dónde van, este año se acercará a la tierra más que otros. Si esta hipótesis tiene fundamento, pronto lo hemos de ver, porque el 10 de agosto no está lejos, y de aquí a entonces los fenómenos volcánicos se acentuarán y aumentará el número de bólidos y de estrellas fugaces por las noches, y la noche del 10 de agosto o las de los días próximos a esta fecha se disfrutará, no sin algún remoto peligro, del hermoso espectáculo de una lluvia extraordinaria de estrellas fugaces.

Lo que fuere sonará, pero lo que no tiene duda es que si ocurre algo malo tiene la culpa el gobierno.

 

Arturo Soria

«¿Resurgirá la Atlántida del fondo del mar entre Europa y América y nos tocará a nosotros, los europeos, hundirnos poco a poco o de repente?«

La devastación del Mont Pelée

Uno de los cataclismos volcánicos de mayor magnitud y más mortales del siglo XX fue la erupción del Mont Peleé ocurrido en la isla de la Martinica, colonia francesa, entre el 2 y 8 de mayo de 1902.

Tras dar repetidas señales de actividad desde 1889, el 2 de mayo de 1902 el volcán comenzó a lanzar una constante lluvia de ceniza volcánica. Los ruidos subterráneos, temblores y aparición de fumarolas se fueron sucediendo hasta que a las 7:00h del día 8 una colosal y densa columna piroclástica se elevó a más de 10 km de altura sobre el Mont Pelée. La columna colapsó y descendió a mas de 150 Km/h por las laderas cubiertas de lava incandescente hasta alcanzar y asolar completamente todo St. Pierre y el mismo puerto. Se registraron temperaturas superiores a los 1000 °C que en menos de un minuto sepultaron la vida de sus 30.000 habitantes para siempre. La extensión del desastre alcanzó los 58 km² de destrucción absoluta. Ningún edificio quedó en pie.

La erupción del Mont Pelée es, además, la historia de una negligencia política con terribles consecuencias. El gobernador local, Louis Mouttet, se negó a evacuar la isla en repetidas ocasiones desoyendo las recomendaciones de los expertos por motivos meramente políticos.

Llúvia de estrellas

Entre el 11 y el 13 de agosto se desarrolla la más importante lluvia de estrellas que puede observarse durante el año terrestre, las Perséidas. Este fenómeno, también denominado lágrimas de San Lorenzo,  se produce cuando la Tierra atraviesa un campo de residuos dejado por la cola del cometa Swift-Tuttle. El efecto luminoso se produce cuando estos bólidos atraviesan la atmósfera terrestre, atraídas por la grabedad de nuestro planeta, y se volatilizan a unos 210.000 kilómetros por hora.

La primera información que tenemos de ellas se produce en la China del año 36 D.C. En 1835 el astrónomo Adolphe Quetelet demuestra que el fenómeno se reproduce de forma cíclica en Agosto.

Su majestad el planeta

La Ciudad Lineal

«Revista de higiene, agricultura, ingeniería y Urbanización»

Nº268

30 de Abril 1906

Autor: Arturo Soria y Mata

Continúa enfermo de algún cuidado.

La familia humana no recibe más que disgustos.

Si, como yo creo, la estructura poliédrica del planeta es la de un pentaexaedro, esto es, la combinación regular de cinco cubos, es probable que el Vesubio sea uno de los vértices secundarios de esta figura, por el cual podemos deducir la posición de los demás vértices también marcados como volcanes. Claro es que un movimiento cualquiera en un vértice del pentaexaedro se transmitirá y repercutirá en todos los vértices y aristas de la figura en todos los puntos y líneas de la cristalización.

Conviene huir de las líneas de fractura de la corteza terrestre que determinan los volcanes en activo servicio y apagados y los parajes castigados por los terremotos anteriores.

La posición de Nápoles, Formosa y California parecen indicar una marcha de los sucesos catastróficos de izquierda a derecha en el mismo sentido del movimiento de la tierra, como si el núcleo interior se moviese más deprisa que la corteza, como si el dinamo solar ejerciese a causa de sus grandes manchas una acción más enérgica sobre el núcleo que sobre la corteza.

Si así fuese, es probable que cada veintisiete días de la erupción del Vesubio vuelva a repetirse el fenómeno y que la onda de este movimiento conmueva a nuestra Península antes, poco antes que a la italiana.

Los habitantes de Lisboa y de Granada deben dormir alerta, aun cuando nuestros terremotos serán leves como de potencia de tercer orden.

Los de Madrid tranquilos y los de la Ciudad Lineal más tranquilos todavía puesto que la experiencia demuestra una ventaja imprevista e inesperada de las ciudades líneas sobre las ciudades puntos.

En caso de terremoto por el hecho de estar muy separadas unas casas de otras y no tener más de tres pisos, forzosamente habría menos desgracias en las ciudades lineales que en las grandes urbes aglomeradas, absurdas y sucias.

De todos modos nuestro planeta no solo es malsano puesto que todos sus habitantes se mueren, como observó el maestro Arrieta hace muchos años, sino que es incómodo.

Los progresos del automovilismo quizá permitan algún día huir del planeta cuando se quiera porque los cometas no deben ser otra cosa que aparatos de la gente de más riqueza intelectual de otros mundos superiores, máquinas más perfectas que nuestros automóviles en las que algunos seres afortunados y curiosos se paseen por el universo

 

Arturo Soria

«La posición de Nápoles, Formosa y California parecen indicar una marcha de los sucesos catastróficos de izquierda a derecha en el mismo sentido del movimiento de la tierra, como si el núcleo interior se moviese más deprisa que la corteza

Terremoto de Meishan

El terremoto del 17 de marzo de 1906 en Meishan, protectorado Japonés de Formosa, actual Taiwan, es el tercer terremoto más mortal en la historia registrada de Taiwán , cobrando alrededor de 1.260 vidas. El temblor tuvo una magnitud de onda superficial de 6.8 y una intensidad de Mercalli de IX. Se produjo a las 06:43 hora local, a una profundidad focal de 6 kilómetros (4 millas). El evento creó la falla Meishan , una falla con una longitud de 25 kilómetros (16 millas) que se extiende a través del actual condado de Chiayi . Las réplicas continuaron durante todo el día, obstaculizando los esfuerzos de rescate. Se pensó que la combinación de paredes de ladrillo de barro secadas al sol y pesadas vigas de techo era responsable de que muchas viviendas se derrumbaran, mataran o hirieran a los habitantes. Algunos escritores sugirieron un vínculo entre el terremoto de Meishan y el gran terremoto de San Francisco de 1906 , que ocurrió un mes después.

Erupción del Vesubio de 1906

Aunque la más famosa de todas las erupciones del Vesubio fue la acontecida en el año 79 sepultando las ciudades romanas de Pompeya y Herculano, lo cierto es que la zona ha estado sujeta a la actividad volcánica por lo menos desde hace 400.000 años y desde entonces ha mantenido su actividad en repetidas ocasiones.

El 7 de abril de 1906 el Vesubio entró en erupción expulsando la mayor cantidad de lava registrada de este volcán. Devastó Nápoles dónde murieron más de 100 personas y cambió por completo los planes para los Juegos Olímpicos del Verano de 1908 que iban a celebrarse en Roma. El gobierno italiano desisitió de su organización destinando sus esfuerzos a la reconstrucción de Nápoles mientras la ciudad de  Londres fue elegida para reemplazarla.

Terremoto de San Francisco

En la mañana del 18 de abril de 1906, un terremoto masivo sacudió a San Francisco, California. El seísmo, de 7,6 grados, se dearrolló a lo largo de la falla de San Andrés sintiéndose sobre la costa del Pacífico desde Oregón hasta Los Ángeles y hasta el estado de Nevada en el interior. Aunque el terremoto duró menos de un minuto, su impacto inmediato fue desastroso. El seismo causó innumerables incendios a través de la ciudad que permanecieron fuera de control por tres días y destruyeron cerca de 500 manzanas.

Se estima que el terremoto y los incendios causaron la muerte de alrededor de 3.000 personas y dejó sin hogar al menos 400.000 residentes.

El terremoto y posterior incendio de San Francisco es considerado uno de los peores desastres naturales en la historia de los Estados Unidos.