Ciudad Lineal

Más que un concepto urbanístico, un estilo de vida

La imagen gráfica de La Ciudad Lineal

30 abril 2020 | El Proyecto, La Revista | 0 Comentarios

Artículo de: Jose Ramón Alonso Pereira

Publicado en: Boletín académico (Escola Técnica Superior de Arquitectura de Coruña)

nº 15, 1992.

José Ramón Alonso Pereira es catedrático de «Historia de la Arquitectura y el Urbanismo» en la Escuela de Arquitectura de La Coruña, investigador y autor de numerosos libros como «Introducción a la Historia de la Arquitectura», «El París de Le Corbussier», «La Gran Vía de Madrid«,  o  «La Ciudad Lineal de Madrid», galardonado por el Ayuntamiento de Madrid en 1999 y la Comunidad de Madrid en 2000. En 2017 publica «España  92, arquitectura y ciudad» dónde 25 años después se analiza, desde un punto de vista arquitectónico, el legado que dejaron los eventos que tuvieron lugar en España en 1992.

Estamos muy agradecidos al catedrático José Ramón Alonso Pereira por compartir con nosotros esta monografía  sobre las imágenes que la Ciudad Lineal fue dando de sí misma a lo largo de casi 50 años y que fue publicada en 1992.

La imágen gráfica de La Ciudad Lineal

Por José Ramón Alonso Pereira

«Ultima utopía del siglo XIX», como ha sido denominada, la Ciudad Lineal es a su vez el punto de enlace con el nuevo urbanismo que se manifestará en nuestro siglo: síntesis de planeamiento y de construcción de la Ciudad. En la bisagra entre ambos, la teoría y la práctica de la Ciudad Lineal constituyen, junto con las teorías de Ildefonso Cerdá, la más importante de las aportaciones españolas a la ciencia urbanística desde la colonización americana. Bien conocido y valorado de siempre el aspecto ideal o utópico de la propuesta, bien poco se ha hecho, sin embargo, en cuanto al estudio de las arquitecturas concretas que la materializaron, haciendo que la utopía cobrara forma y realidad -siquiera parcial- en Madrid.

Cubrir esta laguna histórica ha sido el objetivo de un reciente trabajo de investigación planteado dentro del amplio espectro de recuperación de la Ciudad Lineal de Madrid que debe preparar la conmemoración de su centenario. Dentro de ella se presenta aquí un último nivel de aproximación a esos elementos complementarios del que pudiéramos llamar «Proyecto arquitectónico de la Ciudad Lineal», cuales son las imágenes gráficas que fueron sucesivamente elaboradas por ella misma a lo largo de los cuarenta años de planeamiento y construcción paciente que median entre su ideación (1882) y la muerte de Soria (1920). Estas imágenes -canónicas unas, efímeras otras- constituyen la última más completa representación de la Ciudad Lineal, o, al menos, de la idea que la Ciudad Lineal tenía y deseaba transmitir de sí misma. Y desde este punto de vista vamos a examinarlas.

LAS IMAGENES INICIALES:

PREHISTORIA DE LA CIUDAD LINEAL

La historia de las representaciones de la Ciudad Lineal comienza casi desde el momento de su concepción en 1882. Si en el otoño de este año ya se realizan los encargos técnicos para la formulación del Proyecto de Ingeniería del Ferrocarril-tranvía de Circunvalación (1), en esos mismos momentos Arturo Soria va a encargar las primeras imágenes gráficas para acompañar e ilustrar su propuesta.

Estos dibujos serán en su mayor parte incorporados a la propuesta de 1891 , Y recogidos nuevamente en la publicación del otoño de 1892 (2), que, por consiguiente, viene ilustrada con imágenes casi diez años anteriores. En ella aparecen un plano general a dos tintas con el trazado del Ferrocarril de Circunvalación como espina dorsal de una Ciudad Lineal que se extiende anularmente en torno a Madrid, una sección tipo de ésta, y una visión ideal de su calle principal, además de otros dibujos de índole técnica o diagramática de menor interés.

Aunque publicados en 1892, es indudable que los grabados de este folleto propagandístico corresponden a un período anterior que podemos considerar cifrado en torno a 1884, fecha de finalización de los estudios para el Ferrocarril-tranvía. Prueba de ello es que el plano general está trazado exactamente sobre la hoja del mapa a escala 1:50.000 publicada en 1875 por el Instituto Geográfico Nacional (3), y en él aparece el casco urbano madrileño con la misma dimensión que tenía entonces y sin incorporar las ampliaciones recogidas en las sucesivas ediciones de dicho mapa de Madrid.

Pero ello resulta también evidente al examinar el dibujo-perspectiva con la visión imaginada de la calle principal de la Ciudad Lineal. En él se presentan al menos tres diferencias sustanciales con respecto a la propuesta desarrollada en 1992-94, y que sólo pueden explicarse por el proceso todavía inexistente de formalización urbana en 1884 y que iría tomando forma en estos diez años.

En primer lugar (4) el dibujo firmado por «A. de A.» Ó «A. de L.» representa una ciudad situada a media ladera, en la que la calle principal adopta un recorrido sensiblemente horizontal, en tanto las calles transversales la cortan siguiendo líneas de máxima pendiente. Aunque en puridad ello no es contrario a la lógica urbana de la Ciudad Lineal, sí lo es respecto del tramo acometido en el cual la calle principal rectifica la cordal Manzanares-Jarama apoyándose en ella, lo que significa que ésta es un partidor de aguas que desciende suavemente de Norte a Sur, y de la que igualmente descienden tanto a izquierda como a derecha las calles transversales. En segundo lugar, la imagen representada muestra una ciudad construida, sí, por edificios exentos, pero cuyas fachadas no aparecen retranqueadas de la calle, sino alineadas con ella; mostrándonos también una Ciudad Lineal compuesta de arquitecturas residenciales y arquitecturas singulares -iglesias, fábricas, almacenes, etc.-, siendo tal la importancia que se concede a estas últimas que llegan a dominar el continuo edificado, predominando visualmente sobre el tejido residencial.

Por último interesa destacar también la imagen ochocentista transmitida en el grabado, con edificios de un claro sabor ecléctico que en algún modo podemos emparentar con el llamado «estilo Villajos» (5) -el templo representado recuerda inmediatamente al del desaparecido Hospital en la calle de la Princesa-, bastante diferente de la realidad de la Ciudad Lineal construida en «estilo Belmás» que veremos a continuación.

PRIMERA ETAPA 1892-1897

Finalizada la prehistoria de la Ciudad Lineal, entre los años 1892 y 1896 se extiende la primera etapa de su historia en la que es aún necesario formalizar una realidad todavía tan solo ideada.

El primer trabajo que acomete este empeño va a ser el grabado que acompaña las acciones emitidas por la Compañía en el bienio 1893-1894, y en el que bajo un motivo heráldico de E. de Federico en buena medida emparentado con los realizados por Arturo Mélida para la Gaceta de Obras Públicas y para la Revista Higiene, figura una viñeta firmada por un desconocido «L. R.» con la visión de la Ciudad Lineal (6).

Aquí la Ciudad Lineal aparece ya colocada en su lugar geográfico: la altiplanicie del partidor Jarama-Manzanares, que asciende suavemente hacias las primeras estribaciones del Guadarrama que se muestran al fondo. Las manzanas ya adoptan su dimensión y disposición canónica, y en ellas aparecen construidas en su variedad y riqueza tipológica las distintas viviendas imaginadas para la Ciudad la cual, sin embargo, no parece contar ya con casi ningún edificio público en la definición de una imagen ideal que serviría de anuncio «canónico» de la Compañía y de la misma Ciudad Lineal entre 1894 y 1897.

Dicha visión ideal sería reproducida en una maqueta de yeso ejecutada por Enrique García Porres (7) con motivo de la inauguración de las obras de la Ciudad Lineal en julio de 1894, que estuvo expuesta mucho tiempo en el Salón del Heraldo primero y en las oficinas de la Compañía más tarde. Esta maqueta y aquel grabado son las puntas de un iceberg gráfico en el que habrían de incluirse los trabajos menores de ejecución de planos y modelos de las primeras edificaciones y de las primeras manzanas de la Ciudad Lineal, realizados por el mismo equipo de dibujantes y maquetistas, además de los trabajos gráficos correspondientes a los estudios profesionales de Mariano Belmás primero y de los Ortiz de Villajos más tarde (8).

LOS PLANOS URBANISTICOS DE MUZÁS

En el otoño de 1897, Vicente Muzás del Pintado entrega a la Compañía el plano topográfico a escala 1:10.000 de la primera barriada de la Ciudad Lineal (9) con la descripción minuciosa del estado original y la superposición sobre él de la urbanización lineal propuesta, plano de una exactitud poco común, el cual -convenientemente limpio de curvas de nivel que le restan claridad se va a convertir de inmediato en la segunda imagen canónica de la Ciudad Lineal (10), y sería la base desde donde trabajar en posteriores levantamientos cartográficos de la misma, desde el célebre plano de Madrid y sus alrededores publicado en 1900 por Facundo Cañada -que contiene ya las manzanas de la Ciudad Lineal con las construcciones existentes a la fecha de su publicación-, en adelante.

A este plano de Muzás le seguirá como tercera imagen canónica no ya los planos levantados en los años siguientes por el mismo Vicente Muzás para la segunda y aun la prevista tercera barriada de la Ciudad Lineal, sino más bien un plano propagandístico en el que, bajo el título: «Viaje de la Puerta del Sol a la Ciudad Lineal», (11) se muestra la comunicación directa de la Ciudad Lineal con el Centro de Madrid tanto a través de Cuatro Caminos y Chamartín, cuanto desde Las Ventas del Espíritu Santo. Este plano, al que por mayor claridad didáctica se le suprimiría su parte central -intercalándose en su lugar textos linealistas de propaganda- utilizaría en su confección el anterior topográfico de Muzás muy simplificado y un plano oficioso de Madrid y su ensanche, convirtiéndose el resultado, como decíamos, en la tercera imagen canónica de la Ciudad Lineal.

IMAGENES CONSTRUCTIVAS

De 1898 a 1906 se extiende una etapa de dudoso interés en la que los trabajos gráficos son más bien trabajos técnicos de delineación, aunque de notable calidad expresiva en algunos casos. El 3 de agosto de 1896 se incorpora a la plantilla de la Compañía con 75 pesetas mensuales de sueldo el segundo hijo de Soria, Emilio Soria Hernández, de dieciséis años de edad. En los años siguientes será sustituido por otros delineantes temporeros, entre los que se encontrará a partir de 1901 Emilio Vargas, a quien en mayo de ese año se le abonan 150 pesetas por varios trabajos de demarcación y delineación (12), iniciando desde ellos la fulgurante carrera antes estudiada.

En noviembre de 1904, este equipo casi anónimo de delineación, que ha venido ilustrando en la Revista las sucesivas propuestas y construcciones arquitectónicas de la Ciudad Lineal, se atreve a rectificar con ellas la imagen canónica ideal de Federico y Porres de 1894, a los diez años de su elaboración (13), pretendiendo mostrarnos cómo lo que allí se ideaba ha sido cumplido en la realidad.

Para ello redibujan el grabado decimonónico, tanto en su motivo heráldico como en su visión utópica, agrupando en un fragmento ideal de la Ciudad Lineal todas las principales edificaciones ya construidas en ésta, presididas por la residencia de Francisco Amigo González -Villa Filomena, posteriormente Villa Fleta– que seguía siendo en esos momentos la de mayor volumen e interés arquitectónico de la Ciudad Lineal, y acompañándola de las que le seguían en importancia y proporcionando así una visión realista del desideratum de Ciudad Lineal en 1904. Esta imagen realista, sin embargo, no llegó nunca a convertirse en canónica de la Ciudad, siendo reproducida tan solo en dos ocasiones por la Revista.

IMAGEN MODERNISTA

DE LA CIUDAD LINEAL

En los años siguientes -años de esplendor constructivo de la Compañía- participan en la representación de la Ciudad Lineal un amplio número de dibujantes entre los que se cuentan tanto los delineantes técnicos antes citados, cuanto los nuevos grafistas que nos proporcionarán la cuarta imagen canónica de la Compañía. Esta última no será esta vez un grabado o un plano, sino una imagen alegórica con que la revista «La Ciudad Lineal» va a vestirse alegre y confiadamente modernista a partir de 1906. A este fin E. Sáiz Abascal (14), diseñará para ella una nueva portada en la cual, bajo un gráfico entre «floreal» y «látigo» grabado en negro sobre fondo rojo oscuro, situaría el nombre de la Revista y su sumario.


Es muy significativa esta portada por cuanto supone la adopción del modernismo como estilo de la Ciudad Lineal, no sólo en algunos elementos ornamentales del Teatro, del Kursaal, del Parque de Diversiones, y aun de la misma Plaza de Toros -cuyo proyecto finalmente construido relega el neomudéjar en beneficio del nuevo estilo cosmopolita y alegre-, sino también en la misma imagen exterior de la Ciudad Lineal que se extendía en todas direcciones merced a la Revista. La apuesta decidida de Soria y del Consejo de Administración de la Compañía por esta imagen es muestra evidente del optimismo y apertura con que la Compañía y la Ciudad Lineal encaraban el futuro en esos años.

Otra característica a destacar la representa el contacto que se produce desde este momento con otros medios de comunicación que por las mismas fechas tomaban similar decisión modernista, lo que puede hacer pensar en algún tipo de contacto entre los grupos editoriales (15). Por su parte, Sáiz Abascal será asimismo autor de alguna de las más deliciosas imágenes de la vida de la Ciudad Lineal que acompañaron las diversas presentaciones más o menos propagandísticas de la misma entre 1906 y 1911.


Debemos mencionar, por último, como característica de este período, el desarrollo que se produce en las labores de imprenta (16) -y por consiguiente también en las labores gráficas-, lo que obliga a incrementar el número de dibujantes de la Compañía; así como la notable diferencia gráfica entre los planos de viviendas de la etapa anterior y los nuevos planos «de catálogo» dibujados por los Vargas y por Francisco Durán y Francisco Macías en 1907 y 1908, Y citar los dibujos y diplomas ejecutados por este último para las diferentes actividades conmemorativas de la Compañía.

Otra característica a destacar la representa el contacto que se produce desde este momento con otros medios de comunicación que por las mismas fechas tomaban similar decisión modernista, lo que puede hacer pensar en algún tipo de contacto entre los grupos editoriales (15). Por su parte, Sáiz Abascal será asimismo autor de alguna de las más deliciosas imágenes de la vida de la Ciudad Lineal que acompañaron las diversas presentaciones más o menos propagandísticas de la misma entre 1906 y 1911.


Debemos mencionar, por último, como característica de este período, el desarrollo que se produce en las labores de imprenta (16) -y por consiguiente también en las labores gráficas-, lo que obliga a incrementar el número de dibujantes de la Compañía; así como la notable diferencia gráfica entre los planos de viviendas de la etapa anterior y los nuevos planos «de catálogo» dibujados por los Vargas y por Francisco Durán y Francisco Macías en 1907 y 1908, Y citar los dibujos y diplomas ejecutados por este último para las diferentes actividades conmemorativas de la Compañía.

ESPLENDOR GRAFICO

DE LA CIUDAD LINEAL

La siguiente etapa gráfica de la Compañía viene representada y protagonizada por Victoriano García Noriega, quien desde 1908 y especialmente a partir de 1913 va a revolucionar la imagen gráfica de la Compañía.

De origen asturiano, entra como la mayoría de los empleados de la Ciudad Llenal por recomendación, en este caso de la familia política de Arturo Soria, pero es tal su versatilidad gráfica que pronto dará no una sino dos imágenes canónicas de la Ciudad Lineal.

El dibujo «Ladrando a la Luna» (17), en que los perros de la envidia, el caciquismo, la ignorancia, el chantaje, la holgazanería, la rutina, el despecho, la murmuración y la calumnia ladran sin respuesta a una Ciudad Lineal plena y feliz, con su particular carga filosófica,.impreso en azul cobalto sobre blanco y publicada sin otro comentario y por única vez en la Revista en 10 de junio de 1908, una semana antes de la celebración de la Fiesta del Arbol -el año sin Soria- es la primera aparición -esta vez anónima- de Noriega en la Ciudad Lineal.

Su presencia -igualmente anónima- se manifestará junto a la de Sáiz Abascal en muchas de las mejores representaciones de edificios que con motivo de la campaña publicitaria de 1909-1912 emprenderá la Ciudad Lineal (18) y que llevará al público sus catálogos de edificaciones tanto desde una Guía editada en 1911: «Datos de la Ciudad Lineal», como desde la propia Revista de la Compañía, y desde las páginas de «La Construcción Moderna» (19), que habían fundado en 1903 el ingeniero Eduardo Gallego Ramos y el arquitecto Luis Sáinz de los Terreros, generosamente ofrecidas en 1912 y 1913.

En ellas manifestará Noriega su maestría para representación de las imágenes edificatorias de la Ciudad Lineal, ninguna de las cuales aspirará nunca a convertirse en canónica, pero el conjunto de las cuales proporciona una de las mejores y más atractivas visiones posibles de la Ciudad Lineal.

Pero Noriega no sólo hace estos dibujos de edificaciones construidas o por construir, sino que junto a ellos realiza las representaciones gráficas publicitarias para los principales contratistas y proveedores de la Compañía, cuyas diferentes ofertas serán dibujadas por Noriega con igual cariño y esmero: desde las construcciones ideales que cada uno ofrece, hasta los cuartos de baño o tejares elementales, dando una visión secundaria quizás pero igualmente interesante para reconstruir la imagen completa de la Ciudad Lineal en estos años.

Por otra parte, Noriega dará en estos años las mejores y más conocidas imágenes exteriores de la Ciudad Lineal: aquellas imágenes planimétricas y secciones acuareladas con que la Ciudad Lineal va a ser conocida en Europa y con las que se fijará su imagen canónica internacional para siempre. En ellas Noriega representará no sólo la realidad madrileña, sino también las sucesivas variantes presentadas para la segunda y tercera barriada y acerca de la adaptación de la misma a las propuestas de González del Castillo para España y para Europa a partir del Congreso de Gante de 1913 (20).

Pero Noriega no sólo hace estos dibujos de edificaciones construidas o por construir, sino que junto a ellos realiza las representaciones gráficas publicitarias para los principales contratistas y proveedores de la Compañía, cuyas diferentes ofertas serán dibujadas por Noriega con igual cariño y esmero: desde las construcciones ideales que cada uno ofrece, hasta los cuartos de baño o tejares elementales, dando una visión secundaria quizás pero igualmente interesante para reconstruir la imagen completa de la Ciudad Lineal en estos años.

Por otra parte, Noriega dará en estos años las mejores y más conocidas imágenes exteriores de la Ciudad Lineal: aquellas imágenes planimétricas y secciones acuareladas con que la Ciudad Lineal va a ser conocida en Europa y con las que se fijará su imagen canónica internacional para siempre. En ellas Noriega representará no sólo la realidad madrileña, sino también las sucesivas variantes presentadas para la segunda y tercera barriada y acerca de la adaptación de la misma a las propuestas de González del Castillo para España y para Europa a partir del Congreso de Gante de 1913 (20).

La Ciudad Lineal entre dos ciudades puntos, la Ciudad Lineal de colonización en España, en Marruecos y en Bélgica tienen en Noriega su formalizador escrupuloso entre 1913 y 1921, formulando con ellas la más rica y variada de las imágenes canónicas de la Ciudad Lineal, en las que se muestra el dominio por Noriega de las más variadas técnicas gráficas: la pluma, el grabado, la mancha de color plano, la acuarela.

Quedaría incompleta la imagen de estos años de plenitud de la Ciudad Lineal, si junto a Noriega no mencionáramos los nombres de los dibujantes Diego Egea, Francisco Sánchez y Manuel González Díaz, activos cuando menos en 1914; de Juan Pinar, acuarelista de la Compañía en 1917 al lado de Noriega; de José Gentil Mariscal, autor de un nuevo modelo o maqueta de escayola de un fragmento de la Ciudad Lineal, expuesto desde 1912 en todos los certámenes públicos a que concurrió la Compañía; o de Antonio Alcalde, arquitecto que trabajo en 1915 como grafista al servicio de la Compañía, realizando varios dibujos para ella.

ULTIMAS IMAGENES:

LA CIUDAD LINEAL

TRAS LA MUERTE DE SORIA

Muerto Arturo Soria, y muerto o desaparecido también González Noriega, a partir de 1921 se inicia una última etapa gráfica para la Compañía Madrileña de Urbanización, que refuerza su carácter empresarial en detrimento de otros aspectos anteriores. La fotografla, siempre presente en la vida de la Ciudad Lineal, se hace en estos momentos dominante, relegando una vez más el dibujo y el grabado a la categoría de delineaciones técnicas.

Otros dibujos y decoraciones, como las de Felipe Trigo para el Hotel de Zacarías Homs, o de F. Villodre para el pabellón de la Compañía en la Expo Habitación de Madrid de 1925, en la que se presentarían igualmente los dibujos, apuntes y perspectivas de diversos proyectos de: Felipe Trigo, Federico Inciarte o Agustín Enrile, dentro de un conjunto que, al margen de personalidades e individualidades estaría ya desde ese momento conjuntamente agrupado bajo el nombre de «Arquitecto y Técnicos de la Compañía», con el que se elaborarían y dibujarían todos sus proyectos de edificación con el nombre genérico de «Construcciones de la Ciudad Lineal», como el que aquí se exhibe por gentileza de los descendientes del encargante, el célebre escritor Aureliano Linares Rivas (21).

De esta línea, concentrada en la delineación técnica preferentemente tan solo escapan las «imágenes» o perspectivas que los arquitectos al servicio de la Compañía realizan de sus propios proyectos, y por las que en ocasiones se les retribuye de modo independiente.

En la línea de Antonio Alcaide, y al lado de profesionales de la delineación como Julio Iglesias y Otto Franz (22), se insertan desde los años 1922 y 1924, respectivamente, los arquitectos Felipe Trigo y Fernando Inciarte, suministrador éste de la (última imagen canónica de la Ciudad Lineal -el Plano de Vías de Comunicación de la Compañía dibujado en 1924 con trazo lineal, ágil y preciso a la vez- (23), que nos la presenta extendida ya hasta Vicálvaro y Vallecas, acompañando el plano con la imagen de los nuevos tranvías eléctricos adquiridos por la Compañía, y con la nueva sección-tipo de la calle principal de la Ciudad Lineal en los años veinte, imagen-tipo con que ésta se incorporará -como imagen canónica, repetimos- a la tipografía de la Association International de Cites Lineares que fundaría en París y dirigiría hasta su muerte George Benoit Levy, y a través de la cual entrará de lleno la Ciudad Lineal en la Historia Universal del Urbanismo.

NOTAS

(1) Vid. expediente Archivo General de la Administración.

(2) A. Soria Mata: «Ferrocarril de circunvalación de Madrid a Canillas, Hortaleza, Fuencarral, Vicálvaro, Vallecas, Villaverde, Carabanchel y Pozuelo»,
Madrid, 1892.

(3) Instituto Geográfico Nacional, hoja 1:50.000, Madrid 1875 y ediciones sucesivas.

(4) «Ferrocarril-tranvía… », op, cit., pág. 15, dibujo firmado por «A. de A.», o «A. de L.».

(5) P. Navascués Palacio: «Arquitectura y arquitectos madrileños del siglo XIX», ed. Instituto de Estudios Madrileños, Madrid, 1973

(6) Publicado como portada en: «La Ciudad Lineal, antecedentes y datos varios acerca de su construcción», Madrid, 1894; posteriormente reproducido como anuncio en «La Dictadura» y en «La Ciudad Lineal». Tiene distinta autoría la cartela y el grabado emparentado éste con el de 1884, lo que permite mejor apreciar la evolución ciudadana de ésta.

(7) Acuerdo del consejo de administración de la CMU, sesión n. o 1: «Contratar a Enrique García Porres como delineante temporero al servicio de la Compañía»

(8) Por ejemplo, los proyectos de cenadores de Manuel Ortiz de Villajos, publicados en «La Dictadura», números 43 a 48, Madrid, agosto y septiembre de 1896.

(9) «La Ciudad Lineal», n. o 33, 20 de septiembre de 1898: «nuestro querido compañero D. Vicente Muzás ha terminado dos primorosos planos de gran tamaño: uno de toda la Ciudad Lineal en construcción, y otro del proyecto de prolongación de hasta Vicálvaro»

(10) «La Ciudad Lineal», número extraordinario publicado el 28 de noviembre de 1897, celebrando la Fiesta del Arbol y la traída de aguas a la barriada; idem. idem., n.O 103, 1901

(11) «La Ciudad Lineal», n, o 25, 20 de mayo de 1898.

(12) Pagos CMU, mayo de 1901; vid. «La Ciudad Lineal», n.O 106,1901.

(13) Sin firma: «Bosquejo de un trozo de la calle principal», publicado en dos ocasiones en «La Ciudad Lineal», números 206 y 212, de 30 de junio y 30 de septiembre de 1904, respectivamente.

(14) Publicada por primera vez coincidiendo con el formato nuevo de la revista «La Ciudad Lineal», n.O 257, de 10 de enero de 1906, se mantendrá como cabecera de la misma hasta 1924

(15) De modo especial a la revista «La Construcción Moderna», con la que existirá una buena conexión en los años siguientes.

(16) Imprenta fundada en 1898, en la que empezaron a trabajar Arturo Soria y su hijo Luis en los primeros tiempos; vid. Collins, Flores y Soria Puig, «Arturo Soria y la Ciudad Lineal», Madrid, 1968.

(17) «La Ciudad Lineal», números 344, 10 de junio de 1908, portada.

(18) «Datos sobre la Ciudad Lineal», Madrid, 1911.

(19) «La Construcción Moderna», Madrid, 1912 y 1913, a partir del n.O 4, 29 de febrero de 1912: E. Gallego: «Edificaciones tipos de la Compañía Madrileña de Urbanización», págs. 57 y ss.

(20) «La Ciudad Lineal», números 259 y 260, 10 Y 20 de agosto de 1914.

(21) Proyecto del Servicio de Construcciones de la CMU para el conocido escritor Manuel Linares Rivas, facilitado por Isabel Aguirre Urcola, profesora de la ETSAC.

(22) «La Ciudad Lineal», n. o 762, marzo de 1925 y ss.

(23) Plano por el que le fueron pagadas en su día 1.000 pesetas; vid. «La Ciudad Lineal», n. o 761, febrero de 1925.