Ciudad Lineal
Más que un concepto urbanístico, un estilo de vidaArroyo de las cañas
entre Canillas y Chamartín
Ricardo Márquez Ruiz
Ricardo Márquez Ruiz, es uno de los autores del blog Historias Matritenses. Desde sus páginas ha abordado temas tan madrileños como: el canalillo, las puertas y portillos, el pósito, el viaducto,… pero sobre todo los barrios de la capital y con especial atención a la Ciudad Lineal, su barrio de nacimiento.
Tiene publicado tres libros de barrios, y ha colaborado en revistas como la “Ilustración de Madrid” y «Madrid Histórico»; y periódicos como «El Mundo»; y participado en varios en programas de radio.
El arroyo de las Cañas nacía en el la parte norte de lo que fue Pinar del Rey, y bajaba en paralelo a la valla de Banesto (actual Gran Vía de Hortaleza) en dirección oeste para girar en la parte más baja del terrero -calle Monteargón- hacia el sur, pasando por la actual intersección de la calle López de Hoyos con la Carretera de Canillas, giraba de nuevo al oeste y pasaba justo entre las calles Matías Turrión y López de Hoyos, yendo recto a desembocar al arroyo Abroñigal, actual M30.
Como todos los arroyos de la vertiente este del arroyo Abroñigal formaba parte de los viajes de agua de Madrid, concretamente al viaje del agua del Alto Abroñigal. Estos viajes de agua nutrían del líquido elemento esencial a Madrid. Por tanto, el agua del arroyo de las Cañas era en gran parte absorbido por las galerías subterráneas del viaje de agua que la llevaban hasta la capital desecando el terreno circundante al arroyo. Según se puede ver en los planos era el último ramal del viaje del Alto Abroñigal y en algunos aparece mencionado como el ramal de Pedro Rodríguez. Otros escritos dicen que era gregario del viaje de agua de la Castellana, pero en la mayoría de los planos aparece como del Alto Abroñigal.
Debido a esta desecación todos los terrenos de los arroyos que eran afluentes del Abroñigal tenían muy poca humedad y los cursos de estos apenas tenían agua en la superficie, siendo arroyos de aluvión por los que corrían grandes avenidas de aguas cuando llovía torrencialmente, con cursos muy profundos por la erosión que formaba barrancos.
El arroyo de las Cañas era la divisoria de los municipios de Canillas y Chamartín de la Rosa. En el siguiente plano podemos ver el nacimiento aproximado del arroyo y los caminos que discurrían por el lugar.
Plano global de Canillas, 1870. IGN.
El casco del pueblo de Canillas a la derecha. La actual Carretera de Canillas se llamaba entonces de Chamartín a Canillas y coincidía con la actual Carretera de Canillas en su parte alta, descendiendo hasta lo que hoy es la calle Montearagón que entonces era la continuación de la carretera de Chamartín.
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Plano global de Canillas, 1870. IGN. El casco del pueblo de Canillas a la derecha. La actual Carretera de Canillas se llamaba entonces de Chamartín a Canillas y coincidía con la actual Carretera de Canillas en su parte alta, descendiendo hasta lo que hoy es la calle Montearagón que entonces era la continuación de la carretera de Chamartín.
El 26 de marzo de 1896 se celebró la primera Fiesta del Árbol de Madrid en el llamado Cerro Centinela (término de Chamartín de la Rosa), y desde está plantación el lugar pasó a llamarse Pinar del Rey ya que estaba previsto que fuera Alfonso XIII a plantar un árbol (para saber más: Historias matritenses: El primer árbol de la Ciudad Lineal – La Fiesta del Árbol (historias-matritenses.blogspot.com)
Los terrenos de Pinar del Rey fueron cedidos por la CMU, la compañía de don Arturo Soria que construyó la Ciudad Lineal. Fueron unos terrenos permutados por el testaferro de los Jesuitas con la CMU, y esta los donó a la Diputación de Madrid para la primera Fiesta del Árbol. En años posteriores la CMU siguió celebrando la Fiesta del Árbol y hoy podemos disfrutar a lo largo de la Ciudad Lineal de aquellos árboles que se plantaron en estas fiestas.
A su vez, a finales del siglo XIX, se acabaron la actual calle López de Hoyos desde la calle Arturo Soria y la Carretera de Canillas, y se soterró en el cruce de ambas el arroyo de las Cañas como podemos ver en el siguiente plano.
En los dos planos anteriores vemos que la CMU no urbanizó la parte este de las manzanas 78 y 80. Estos terrenos, al igual que los del Cerro de Centinela, pertenecían a los Jesuitas y fueron vendidos directamente a sus nuevos propietarios por su testaferro, Juan Ron. Por fortuna estas viviendas guardaron mucha similitud con las de la Ciudad Lineal y destacaba en estos terrenos la gran finca de la Granja del Carmen, lo que luego fue la Piscina Formentor.
La CMU se ocupó desde principios del siglo XX de regar el Pinar del Rey con las aguas de la Ciudad Lineal, y todavía hoy podemos ver algunos ladrillos de las acequias en lo poco que queda del Pinar del Rey.
En 1955 Banesto empezó la construcción de su colina y el emblemático edificio de su Centro de Proceso de Datos. Para la construcción se hizo un nuevo camino desde la plaza de Pilar Miro hasta las obras.
Foto aérea de la zona. CMU, 1927.
De rojo la calle López de Hoyos. De verde la Carretera de Canillas, de azul el curso aproximado del arroyo de las Cañas con abundancia de pinos en la parte baja del Pinar del Rey. De amarillo, la antigua carretera de Chamartín a Canillas, y a la izquierda la gran finca de la Granja del Carmen. El cruce de todas las líneas es la actual plaza de Pilar Miró.
Construcción del CPD de Banesto junto al arroyo de las Cañas y el Pinar del Rey. Año 1955.
Foto Pando. Fototeca del Patrimonio Histórico, Ministerio de Cultura
En las siguientes fotos de 1959 (TAF) podemos ver como quedó definitivamente la zona después de las construcciones de Banesto. Lo primero es que se construyó toda la manzana de Juan Ron, incluido los viveros que hasta hace poco han estado abiertos. Vemos la valla que rodeaba todas las instalaciones de Banesto, tanto el CPD, como el Centro de Valores, zonas deportivas y viviendas. En la parte alta de Pinar del Rey construyeron un depósito de agua circular de ladrillo visto y plantaron pinos en toda la finca junto al pinar.
Los caminos que quedaron a la parte baja del pinar fueron: el antiguo de Chamartín; el de obras del CPD de Banesto (el más ancho); y lo que fue el lecho del arroyo de las Cañas flanqueado por árboles y que subía hacia el Cerro del Centinela.
Vista aérea con orientación noroeste.
Se puede ver la finca que luego fue la Piscina Formentor y los viveros (que posiblemente utilizarán las aguas subterráneas del arroyo), y todavía quedaba en diagonal el camino o carretera de Chamarín a Canillas.
Por desgracia la apertura de la Gran Vía de Hortaleza se llevó gran parte del Pinar del Rey. Además, las instalaciones de Banesto han desaparecido, incluyendo las viviendas de sus empleados y gran parte de los pinos que plantaron en su finca.
Todos los que andamos por la parte baja del lecho del arroyo de las Cañas no recordamos el agua corriendo, pero si que allí el pinar era más frondoso y la arena eran cantos rodados y arenisca, lo que indicaba que allí hubo hace tiempo un arroyo.












Un gusto leer tu artículo. Toda labor de documentación tiene que ser aplaudida.
Lola